Las victorias de la oposición venezolana en los cinco estados más poblados y ricos y en la capital, Caracas, abren un nuevo escenario político en este país donde el poder en los últimos años estuvo concentrado en el presidente Hugo Chávez y sus adeptos.
“La oposición, que se ha venido quedando fuera del aparato de Estado y tenía dificultades para hacer política, ahora va a estar de nuevo dentro del aparato de estado y va a generar un nuevo liderazgo”, dijo a la AFP el analista político Tulio Hernández.
La oposición tendrá más espacio para gobernar y, sobre todo en el caso de Caracas, si “son unos buenos gobiernos, eso va a ser definitivo” para su proyección nacional, agregó.
Candidatos de oposición lograron la victoria en las gobernaciones de los
estados de Nueva Esparta, Zulia, Miranda, Carabobo y Táchira, así como
el Distrito Metropolitano de Caracas, que representan 70% del Productor
Interior Bruto (PIB) del país y donde viven más de 12 millones de
venezolanos, es decir, el 45% de la población.
“Es un cambio radical” para los partidos de oposición, que no
cuentan con representación en la Asamblea Nacional (Parlamento), y
hasta el domingo sólo contaban con dos gobernaciones y dos referencias
nacionales importantes: el gobernador del estado Zulia, Manuel
Rosales, y el alcalde del municipio caraqueño de Chacao, Leopoldo López,
agregó el especialista.
Paralelamente, 17 estados, sobre los 22 que estaban en juego el domingo, serán gobernados por oficialistas.
Tomando en cuenta el número de votos y no de estados, el nuevo
panorama dibuja un mapa político más representativo de la realidad
nacional, en el cual las fuerzas del chavismo continúan superando a la
oposición, pero por un margen reducido, según los expertos.
Durante la campaña electoral, Chávez sugirió que dependiendo de los
resultados podría proponer nuevamente la reelección presidencial
indefinida, rechazada dentro de un proyecto de reforma constitucional
sometido a referéndum en diciembre de 2007.
“Impulsar la reelección indefinida tan rápido va a ser cuesta arriba”
porque la popularidad de Chávez es menos fuerte que el rechazo que
genera la reelección indefinida, que disgusta actualmente a un 60% de la
población, dijo el analista político José Vicente Carrasquero.
Para este analista, aún incluso dentro del chavismo se logró mayor
apertura pues se rompió con el patrón que ha llevado al triunfo a todos
los candidatos del PSUV: el apoyo de Chávez.
Venezuela “no es un país hegemónico del chavismo (…) Esto crea las
condiciones para frenar definivamente las intenciones de gobernar hasta
el 2050″ de Chávez, agregó Hernández.
Por ejemplo, en el estado Lara (noroeste), el candidato más votado de
los comicios, Henri Falcón, logró imponer su candidatura contra la
voluntad del partido socialista de Chávez.
Según los analistas, el nuevo escenario debe propulsar una mayor
coordinación entre las fuerzas opuestas, a la hora de ejecutar proyectos
nacionales en las regiones.
“Con este panorama las amenazas pronunciadas por Chávez durante la campaña son imposibles de aplicar. Va a tener que negociar con ellos, no puede darles la espalda y esto es excelente para la democratización en Venezuela”, dijo a la AFP Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.
“Se quiebra el autoritarismo de Hugo Chávez dentro de sus propios seguidores”, agregó Carrasquero.
Aunque alcanzaron sus nuevos cargos bajo una alianza opositora, los
nuevos gobernadores pertenecen a partidos diferentes que van desde la
centro-derecha hasta la socialdemocracia.
Para Hernández, “Venezuela necesita restituir su cartografía política: volver a tener ideologías y proyectos, (…) Que haya partidos de centroderecha y partidos de centroizquierda y que se debatan ideas sobre Venezuela”, concluyó.
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Fuente: Noticias24
Aportado por: Eduardo Nava
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